Por segunda vez en una semana,el Presidente Ricardo Lagos volvió a entrar a la polémica sobre los índices de delincuencia,tema que ya hincó raíces en la campaña electoral,en esta ocasión para instar a que este problema se afronte con seriedad y altura de miras.
Sin el matiz de ironía que usó hace unos días -cuando dijo "¿quién no vota por la Concertación?"-, el Mandatario dijo ayer al poner en marcha los Tribunales de Familia,que "los ciudadanos,las ciudadanas,saben distinguir los 30 segundos para la televisión de lo que son los trabajos cotidianos, permanentes,para hacer que Chile crezca".
Así Lagos rechazó la seguidilla de críticas lanzadas especialmente por el candidato de la UDI,Joaquín Lavín,quien inició esta arremetida para impedir que el presidenciable de RN,Sebastián Piñera,le disputara el que ha sido su principal eje de campaña,cuando presentó un estudio sobre bajas condenas para delitos menores.
Las consiguientes réplicas de Piñera y de Michelle Bachelet,cuando Lavín estimó que tratan de "tergiversar" su propuesta de "La tercera es la vencida",determinaron su respuesta en un tono más duro que el acostumbrado,lo que terminó por encender la chispa que mantiene al rojo vivo un debate que el lavinismo no está dispuesto a sofocar.
Y esto,porque se trata de un tema altamente sensible que afecta a todos los segmentos sociales,aunque más fuertemente al popular,en donde está el fuerte del electorado del presidenciable UDI.Además,la polémica permite a Lavín esgrimir su mayor atributo electoral,cuando las encuestas lo muestran como el candidato más preparado para enfrentar este problema.
Por ello ayer no dejó pasar las palabras de Lagos y le advirtió que no se quedará callado.
"¡Si pudiera hablar de la delincuencia todos los días,hablaría todos los días porque quiero que se haga conciencia de la gravedad de lo que está ocurriendo! Yo sé que usted querría que no habláramos del tema de la delincuencia,pero tengo que hacerlo,porque hay mucha gente detrás mío", fueron sus palabras.